Por: Gabriel Pineda – CMO Ciudad Segura Group
Cuando se trata de proteger lo más valioso, la tranquilidad y el apoyo a la gestión de una comunidad, elegir una empresa de seguridad y vigilancia privada no puede ser una decisión tomada a la ligera. Siempre que me han preguntado por los criterios clave doy tres consejos o recomendaciones simples, que pueden ser obvios, pero en realidad son claves y esenciales.
Primero: que sea legalmente constituida. Esto no es un detalle menor. Significa que cumple con las normativas establecida por la Superintendencia de Seguridad y Vigilancia Privada, que asuma sus responsabilidades tributarias adecuadamente, por supuesto que esté registrada, La legalidad no es negociable si buscamos un servicio de seguridad privada responsable y duradero.
Segundo: que piense en el bienestar de los guardas. No se puede pedir compromiso y excelencia a quienes no reciben un trato digno. Las empresas que ofrecen convenios de educación, salud y bienestar no solo dignifican la labor del guarda de seguridad, sino que construyen equipos humanos más capacitados y comprometidos con su labor, por supuesto partiendo de una remuneración legal y adecuada.
Tercero: que brinden asistencia oportuna en la gestión de eventos de convivencia, violencia, delincuencia o criminalidad dentro de una copropiedad. También teniendo claro que el servicio de presta la seguridad privada es de medios y no de resultados.
Hoy más que nunca se debe apostar por empresas de seguridad privada legalmente constituidas, con amplio sentido humano; No solo protegemos nuestros espacios, sino que también respaldamos un modelo de seguridad más justo, profesional y sostenible.